dimarts, 22 de setembre de 2015

BOMBAS SOBRE CATALUÑA

El Estado español lleva siglos menospreciando y vejando a Cataluña, y a otros pueblos de España por cierto, con la ayuda inestimable de las grandes fortunas, del alto funcionariado... y de la Iglesia y del Ejército que tan bien le han servido para tener al pueblo silenciado y amedrentado. Todas las conquistas, desde la democracia tan elemental de la gozamos hasta la convivència, las hemos tenido que obtener desde la Sociedad civil a base de sangre, sudor y lágrimas, no es ninguna metáfora.

Ha llegado un momento en que la Sociedad catalana, una única Sociedad catalana por la que hemos trabajado intensamente desde todas las procedencias, nos sentimos capaces de sacudirnos el yugo del Estado español y avanzar hacia el futuro con ilusión como un país libre, con un Estado propio, ágil, moderno, participativo, transparente y al servicio de la justícia social. Esto es lo que se ha llamado Proceso Soberanista y que tiene su piedra de toque en las elecciones del próximo domingo.

Durante los años en que se ha ido gestando este proceso, el Estado español nos ha ignorando o nos ha tratado con desdeño y con befas. Pero ahora, a pocos días de las elecciones, cuando ven que nuestro proyecto de libertad se puede converir en realidad, han emprendido un ataque  a discreción desde todos los frentes y con todos los medios para crear una situación de miedo en la población catalana. Una vez más nos toman por imbéciles, o, peor aún, me temo que piensan que pueden influir en un sector de la Sociedad que, desde su altivez, consideran dòcil y desinformado por definición, obrerillos, parados, pensionistas, amas de casa... todo ese viejo imaginario franquista de las clases populares como un rebaño de borregos. Piensan que hay un sector de la sociedad muy bien informado y organizado que no se va a creer nada, pero que hay otro, casi débil mental, abiertamente influenciable. Pues bien, saquémosles de su obscena ignorància: la Sociedad catalana es una sociedad madura y racional, toda ella, independientemente de la clase y condición de cada quien. Aquí nadie comulga con ruedas de molino.

Ahora nos dicen que vamos a salir del euro, que dejaremos de ser europeos, que nadie va a querer saber nada de nosotros, que no habrá dinero en los bancos y tendremos que hacer el corralito para sacar un poco cada día... ¿qué más? ¿que van a llover chuzos de punta y el agua del Llobregat se convertirá en sangre? Léanse la Biblia, allà està todo mejor explicado.
Y todo esto, lógicamente, apoyado por los vientres agradecidos de los banqueros en Cataluña, cuyos enormes agujeros fueron religiosamente cubiertos por el Estado con nuestro dinero ¿recuerdan?, o por las grandes empresas que dependen del mercado español, cada vez menos... La vieja alianza entre los ricos de todas las partes de España y el Estado.
Prentenden lanzar bombas sobre Cataluña, pero lo que lanzan son exabruptos y excrementos. Todo es mentira. Si el próximo domingo gana el sí al proceso de independència y de creación de la República Independiente de Cataluña, no se va a produir ningún apocalipsis. Por el bien de todos, incluídos los bancos, los empresarios y el propio Estado español, se va a iniciar un proceso de negociación, si no es con este gobierno será con el próximo, para alcanzar una situación en la que todo el mundo salga bien parado. El Estado español, por ejemplo, no puede asumir sólo la deuda que tiene con los bancos europeos; los bancos ubicados en Cataluña, que ahora intentan indecentemente presionar a empleados e impositores, no van a ceder ni una cuenta de sus pingües negocios para que se las lleven bancos extranjeros que desembarcarían al día siguiente; la Liga española no se entiende, y se deprecia, sin el Barça, como el Barça no se entiende sin la Liga española... Y así sucesivamente. En un proceso de negociación civilizado se puede llegar a fórmulas como la de Estados Libres Asociados, con pactos bilaterales, y compartir nacionalidades, por ejemplo... a nadie, más que a los mandarines de siempre, le interesa otra cosa.

Vayan, pues, a votar este domingo con toda tranquilidad y voten en conciencia y con plena libertad, pero recuerden que sólo votando las opciones que apoyan abiertamente el Sí (Junts pel Sí y la CUP), podemos avanzar hacia un futuro libre y justo. Todo lo demás es mantenernos en un presente de pesadilla del que no hay otra forma de escapar.


Llorenç Prats

divendres, 11 de setembre de 2015

HARTO DE TANTO FINGIMIENTO

Estoy harto de tanta demagogia, de tanta falsedad, de tantos discursos y consignas para engañar al pueblo, o intentarlo. Ya estamos acostumbrados a que todo esto se produzca por parte del Estado y de los grandes partidos, a que nos digan que estamos superando la crisis y sigamos sin trabajo ni dinero, por ejemplo. Pero que a estas prácticas se hayan añadido formacions de nuevo cuño que se presentan como adalides de la regeneración y de la justícia social, tiene delito.

Ahora, frente a la elecciones del 27 S en Cataluña, esos nuevos supuestos movimientos de izquierda se desgañitan proclamando que el problema no es si independencia sí o independencia no sino resolver los enormes socavones del Estado del Bienestar. Naturalmente que el problema es éste, pero ¿cómo lo vamos a resolver sin independencia? ¿Qué esperan?, ¿que la solución venga del Estado español? ¿No tienen suficientes muestras de como actúa el Estado español y de como ha castigado particularmente a Cataluña y a los catalanes, se llamen Arnau, Pepita o Mohamed? Claro que sí, lo saben perfectamente. Están utilizando estos argumentos con la misma lógica de cualquier partido convencional: obtenir su cuota de poder. Porque, por supuesto, el Estado español no va a cambiar, después de diciembre gobernarán el PP o el PSOE con las muletes necesarias ¿qué más da?, cuestión de matices. Y el monstruoso aparato del Estado seguirá vigilante por encima de nuestras cabezas como la nave de Independence Day. Esto lo sabe hasta Pablo Iglesias.

El proceso para alcanzar la plena justícia social, la democràcia participativa y la transparència política en Cataluña tiene dos grandes fases o momentos. La primera es conseguir un Estado independiente, donde todos los catalanes podamos decidir sin interferencias orgánicas. La segunda, punto y seguido de la primera, es elegir ya libremente a los representantes de nuestro parlamento de acuerdo con nuestra ideologia. Sin Estado propio no hay justícia social. Por eso ahora, en las elecciones del 27 S, no se dirimen las cuestiones del Estado del Bienestar (¿para qué?, si continuamos en el Estado español ya sabemos a qué atenernos), sino si vamos a constituir un Estado propio sí o no. Se quiera o no se quiera son una elecciones plebiscitarias que sustituyen al referèndum que el Estado español -cómo no- nos ha prohibido hacer. Y aquí, en la hora de decidir nuestra voluntad de convertirnos en un Estado y regir nuestro destino dentro del oceano de la globalización, es importante que estemos todos, las derechas y las izquierdas, no porque pensemos lo mismo, sino porque solo así conseguiremos ese espacio político que nos permitirá crear un nuevo país justo y avanzado. Y esto, las características del nuevo país, lo vamos a determinar en las siguientes elecciones (no más allà de un año o año y medio) y entonces sí que lucharemos sin cuartel por implantar todas las medidas sociales que garanticen que en Cataluña todo el mundo tenga acceso al Estado del Bienestar, y desparezcan las lacras sociales y los privilegios. Desde mi radicalidad soy el primer interesado en verlo. Pero si no disponemos de un Estado, si no podemos decidir por nosotros mismos, todo eso va a quedar en agua de borrajas. Todo van a ser cuentos chinos. Por eso ahora no hay que confundir los objetivos y hay que votar a cualquier opción que se manifieste a favor del sí.

“Primero la justícia social”, dicen. Pero ¿cómo?, ¿cómo?!!!... Esta elecciones no van de justícia social sí o no, van de tener Estado propio o continuar siendo una autonomía maltratada por el Estado español. Los que proclaman “primero la justícia social” se están agarrando a una bandera fácil, demagógica però eficaz, para mantener u obtener sus cuotas de poder. No piensan en términos generales en el bienestar futuro de la Sociedad catalana. Porque, si el 27 S gana el no, el Estado español no sólo nos va a seguir machacando como hasta ahora, si no que va a acrecentar su política de aniquilación social y política de los “rojos separatistas catalanes”. Ya lo vivimos, cruentamente, cuando Franco proclamó en Burgos que “vencido y desarmado el ejército enemigo, la guerra ha terminado”. No sostengo que vaya a darse ninguna represión cruenta, por supuesto, pero si que podemos enfrentarnos a una travesía del desierto peor, aunque más refinada, que la del franquismo, a una versión carpetovetónica de “cien años de soledad”


Por todos nosotros y por los que vendrán, votemos sí. Ahora, en este momento, sólo se trata de eso.

Llorenç Prats

dimecres, 29 de juliol de 2015

DESFACIENDO ENTUERTOS: ESPAÑA Y EL ESTADO ESPAÑOL

A ver si nos aclaramos de una vez y llamamos a las cosas por su nombre: Nadie quiere separarse de España. Por lo menos no yo, ni la inmensa mayoría de los independentistas. Queremos separanos del Estado Español, que es muy distinto.

El Estado no es la Sociedad. En las sociedades llamadas “democráticas”, la Sociedad vota una vez cada cuatro años quiénes serán los mandarines de turno y se acabó. El Estado, desde su origen, es como una nave espacial que navega por encima de la Sociedad, con los focos y los radares bien dispuestos para escudriñarlo todo.

Y los mandarines que elegimos cada cuatro años son una pequeña parte del Estado. El Estado esta formado por secretarios, subsecretarios, directores y subdirectores generals, jefes de negociado, jueces y magistrados, inspectores, cargos vitalicios... administrativos y conserjes. Una maquinaria increïble que engulle en pocos meses a aquellos mandarines aún vírgenes que elegimos con la ilusión de que cambien las coses.

El Estado Español es además un Estado viejo, corrupto, viciado, pesado y sin capacidad de maniobra, lastrado por los miles de negociados y todo tipo de rutinas arraigadas hasta la médula del último burócrata, del último protocolo. Un Estado de raíz colonial, fosilizado por las sucesivas dictaduras y oligarquias y que vive más en el siglo XIX que en el nuestro.

De esto es de lo que nos queremos separar. Ustedes lo entenderán. Un mastodonte de esas características no hay fuerza humana que lo cambie y va a seguir chupando de la Sociedad para mantenerse ahí arriba y amenazando con desplomarse sobre nuestras cabezas, como ha hecho con la crisis.

Todo aquella persona que vive en Cataluña sabe que es una Sociedad dinámica y avanzada, que si nos dejan podemos llegar muy lejos, y que somos lo bastante críticos (la fuerza de la costumbre) para no permitir por las buenas que ningún espabilado medre a costa de los demás. Para eso necesitamos un Estado propio, independiente, pequeño, ágil, con contenidos y formas del siglo XXI, sujeto permanentemente a la voluntat del pueblo y al servicio de todos, y más transparente que el agua clara. No nos va a costar mucho hacerlo.

Que no les engañen: no se trata de separarse de España sino de su Administración, del Estado Español. Con la Sociedad española, yo, por lo menos, y la inmensa mayoría de los catalanes, vamos a seguir manteniendo la misma relación que hasta ahora. Yo soy de aquí, pero tengo muchos amigos en España, que voy a mantener, soy un enamorado de Galicia, de Sevilla, de Lanzarote, del Pirineo Aragonés... y consumo con regularidad vino cosechero de La Rioja, queso manchego y bonito del Norte. Son ejemplos. Y si fuera extremeño, seguramente en verano me iría al pueblo.


Queremos, y deberíamos querer todos, soltar lastre y escaparnos de ese Estado faraónico que se apropia del nombre de España, pero no queremos separarnos de España, de sus gentes, de sus lugares y de sus cosas. Queremos, y deberíamos querer todos, construir un futuro de solidaridad y progreso para todos los catalanes, vengan de dónde vengan y vayan a dónde vayan, y si con eso contribuimos a minar al Estado Español y a conseguir que un día los pueblos de España sigan el camino de la República Independiente de Cataluña, les recibiremos como hermanos, no lo duden y haremos las fiestas más grandes que recuerdan los siglos.

Llorenç Prats

dilluns, 5 de gener de 2015

JA N'HI HA PROU !

SÓC EXTRAORDINÀRIAMENT PRAGMÀTIC I TOT I SER PLENAMENT CONSCIENT QUE UNES ELECCIONS NO SÓN UN REFERÈNDUM I PENSAR QUE LES DIFERENTS OPCIONS IDEOLÒGIQUES S'HI HAN DE MANIFESTAR PER FORÇA. TOT I PENSAR QUE EL PRESIDENT MAS VA FER TRAMPA AVANÇANT-SE A TOTHOM AMB LA SEVA PERSONAL PROPOSTA, SENSE CONSENSUAR-LA AMB LES FORCES POLÍTIQUES NI LA SOCIETAT CIVIL, SI CREGUÉS QUE L'OPCIÓ QUE VA PRESENTAR POT SER GUANYADORA, LA RECOLZARIA AMB ELS ULLS CLUCS. JA HE DIT MÉS D'UNA VEGADA QUE AQUEST PROCÉS HAVIA DE TENIR DUES FASES: UNA EN LA QUE EL QUE IMPORTA ÉS LA INDEPENDÈNCIA, TENIR UN ESTAT PROPI, I UNA ALTRA EN LA QUAL EL JOC DE LES FORCES POLÍTIQUES DEFINEIXIN CAP ON HA D'ANAR AQUEST ESTAT PROPI. EL COM S'HAN D'ARTICULAR AQUESTES DUES FASES PER DONAR FORMA DEFINITIVA A L'ESTAT ES POT DEBATRE. EL PRIMER ÉS TENIR L'ESTAT.

PERÒ EL PROBLEMA ÉS QUE L'OPCIÓ QUE PRESENTA EL PRESIDENT MAS NO ÉS UNA OPCIÓ GUANYADORA. SI ES PRESENTA UNA SOLA LLISTA TRANSVERSAL, MOLTS I MOLTS VOTS QUE VOTARAN LA INDEPENDÈNCIA PER ASSOLIR UN ESTAT MÉS SOCIALMENT JUST ES PODEN RETREURE, IGUAL QUE ES PODEN RETREURE VOTS DE LA BURGESIA MÉS PORUGA, MENYS, PERQUÈ, COM ÉS SABUT, ELS RICS SÓN POCS I ELS POBRES SÓN LEGIÓ, I, SI AQUESTA LEGIÓ NO VEU CLAR QUE LA INDEPENDÈNCIA ELS TRAURÀ DE LA MISÈRIA I LA INJUSTÍCIA, NO LA VOTARAN. I TENEN MOTIUS PER MALFIAR DEL PARTIT QUE GOVERNA LA GENERALITAT QUE VA APLICAR, SOBRETOT A LA PRIMERA LEGISLATURA, RETALLADES DRÀSTIQUES I UNA POLÍTICA NEOLIBERAL IMPECABLE I QUE NO HA ESTAT, EN CÀRRECS DEL PASSAT MÉS O MENYS LLUNY O MÉS O MENYS PRÒXIM -NO DIC RES D'ARA-, UN EXEMPLE DE TRANSPERÈNCIA I HONESTEDAT POLÍTIC. UN PARTIT QUE HA PERMÉS AL PP GOVERNAR A ESPANYA AMB ÀMPLIES MAJORIES, I TAMBÉ AL PSOE MÉS LLIBERAL, AQUELL QUE FA TANTS ANYS QUE VA OBLIDAR QUE VOLIA DIR SOCIALISTA.

DES DEL SETEMBRE DE 2012 ENÇÀ HE APLAUDIT MOLTES VEGADES EL PRESIDENT MAS, TOT I NO SER DE LA SEVA CORDA. PERÒ ARA, QUE ÉS QUAN DE DEBÒ ES JUGA EL SER O NO SER DEL PAÍS (I D'ELL MATEIX DE PASSADA), SURT AMB CIRIS TRENCATS I, JO NO SÉ SI MAL ACONSELLAT, O PER INTERESSOS DE PARTIT O DE CLASSE, SEMBLA QUE ESTIGUI DISPOSAT A CONDUIR-NOS FINS A LA DERROTA FINAL, COM SI FOS EL DURAN LLEIDA. JA VAIG PREGUNTAR SI ENS EN PODÍEM REFIAR, I GENT MOLT I MOLT SIGNIFICADA EM VA DIR QUE SÍ, I VAIG PREGUNTAR SI ESTÀVEM EN EL MOMENT DE L' ARAESLHORA O L'ARANOTOCA, I EM VAN DEMANAR QUE TINGUÉS CONFIANÇA.

DONCS BÉ, LA MEVA CONFIANÇA EN EL PRESIDENT MAS ARRIBA JUST PER ESPERAR A VEURE SI CONVOCA D'UN COP UNES ELECCIONS PLEBISCITÀRIES, ABANS DEL 15, AMB LLISTES AMB PARAIGÜES O SENSE PARAIGÜES, M'ÉS IGUAL, I SI POT SER SENSE MEMBRES DE LA SOCIETAT CIVIL, NO ENS EMMERDEM ARA. DE TAL MANERA QUE ENS POGUEM POSAR IMMEDIATAMENT I DES DE TOTES LES POSICIONS IDEOLÒGIQUES A RECAPTAR ELS CENTENARS DE MILERS DE VOTS QUE ENCARA ENS FALTEN PER GUANYAR LA INDEPENDÈNCIA.

SI NO ÉS AIXÍ, NO EM CREURÉ RES I HAURÉ DE PENSAR QUE TOT PLEGAT HA ESTAT UNA SOBIRANA MASCARADA PER ACONSEGUIR TOT JUST UN NOU PACTE FISCAL PER CATALUNYA. LA BURGESIA REGIONALISTA DE TOTA LA VIDA. I HAURÉ DE DONAR LA RAÓ A BONS AMICS DE PER LES TERRES D'ESPANYA QUE EM DEIEN QUE ÉREM UNS INGENUS I ENS LA FOTRIEN.

SI EL 15 EL PRESIDENT MAS NO HA FET EL PAS ENDAVANT, LA SOCIETAT CIVIL HAURIA D'ACTUAR AMB MOLTÍSSSIM D'EMPRENYAMENT I CONTUNDÈNCIA I ESPERO QUE LES ENTITATS QUE FINS ARA LA REPRESENTEN HI ESTIGUIN A L'ALÇADA.

ÉS ARA O MAI, I QUI ENS VULGUI ATURAR PER INTERESSOS ESPURIS O ENS VULGUI ABOCAR UN SEGUR FRACÀS, HAURÀ DE RESPONDRE DAVANT DEL POBLE DE CATALUNYA.


Llorenç Prats




dijous, 18 de desembre de 2014

NO DEFALLIREM !

Companys i companyes, no ens deixem ofegar per una tempesta en un got d'aigua. No hi ha motius per defallir. La saba de tot el procés cap a la independència és la nostra unitat i la nostra perseverança. Ara sembla que travessem un paratge obscur i amenaçador perquè els partits sobiranistes no es posen d'acord en com fer les coses i perquè l'ANC, sempre motor i àrbitre potser ha fet una patinada. No passa res, el que realment és important és que nosaltres, tots i totes, som aquí i estem disposats a arribar fins al final.

L'11 de setembre de 2012, quan vam atapeïr els carrers de Barcelona, els polítics i la mateixa ANC ens anaven al darrere. El 2013, quan vam fer la Via Catalana, vam ser molts que els ho vam suggerir a l'ANC. Al Secretariat Nacional dubtaven, però al final es va fer, l'ANC la va convocar, però la vam fer entre tots i va ser un èxit. I així successivament.

La nostra única preocupació ha de ser la fermesa de les conviccions i l'actitud de cadascú de nosaltres i la imprescindible tasca de convèncer indecisos, combatre arguments deleteris i assolir el nombre de vots necessaris per legitimar la nostra voluntat de governar-nos per nosaltres mateixos.

Els polítics ja es posaran d'acord, si nosaltres no defallim no els queda cap més remei, perquè sinó els engegarem a dida; polítics rai! I l'ANC, si ha descarrilat, ja s'encarrilarà. No és l'entitat al capdavall, sinó les persones que per una vegada poden espifiar-la. Humanum est errare. Persones al servei d'una idea i un col·lectiu, tan substituibles o més que els polítics.

Per tant, la clau som nosaltres: la nostra fortalesa i la nostra capacitat de convicció. La idea és diàfana: volem un país lliure per fer un país millor per tothom.

No ho oblideu. I no oblideu mai que els únics imprescindibles som nosaltres, el poble i mai no defallirem.

Bon Nadal a tothom i bon any 2015, any de la Independència de Catalunya, si nosaltres volem i anem a totes.

Llorenç Prats

dissabte, 13 de desembre de 2014

¿PODEMOS? ¿QUÉ PODEMOS?

NO ÉS UNA PREGUNTA RETÒRICA. Ho repeteixo perquè no hi hagi cap dubte: no és una pregunta retòrica:
SI PODEMOS SAP QUE NO POT GOVERNAR, PER QUÈ CONTINUA INSISTINT A PRESENTAR-SE A LES ELECCIONS ESPANYOLES?
Per què Podemos sap que no pot governar? Perquè només hi ha dos escenaris possibles:
1.- Que no assoleixi la majoria absoluta a les eleccions.
2.- Que sí assoleixi la majoria absoluta a les eleccions.
En el primer cas, si Podemos no assoleix la majoria absoluta, no governarà. Pot fer de mosca collonera, però o bé faran una gran coalició d’Estat entre el PP i el PSOE, o bé governarà qualsevol dels dos amb coalicions i/o suports puntuals d’altres partits, o simplement en minoria però amb el recolzament de l’altre gran partit. En qualsevol dels supòsits continuaran governant els partits del sistema, la “casta”, que en diuen ells.
En el segon cas, si Podemos assoleix la majoria absoluta, només podrà governar si renuncia al seu programa, als seus principis, a tot allò que ha engrescat tanta gent. En cas contrari, el sistema l’escanyarà per fora i per dintre, l’Estat és molt més que un govern, fins i tot que unes cambres legislatives. Podemos podria cedir, pactar amb el sistema, i aplicar només algunes reformes moderades. Però això seria una renúncia als seus principis i un gran frau a l’electorat, que l’abocaria a la frustració i a ells mateixos a la desaparició, com a molt, al final de la legislatura.
Si Podemos fos un perill real, ja se l’haurien carregat. No costa gaire. En política, destruir un enemic polític és qüestió de diners i d’interessos, i més quan és una enemic amb tan poca consistència orgànica, que viu d’il·lusions i del protagonisme que li ha donat la televisió del sistema. Si Podemos no ha desaparegut envoltat de contradiccions i escàndols, reals o inventats -és igual-, és perquè al PP li és utilíssim per, com a mínim, evitar que el PSOE li passi per sobre i per poder exhibir un Papus davant del seu electorat.
Llavors, jo, que em crec la bona voluntat dels dirigents de Podemos, em pregunto: Per què no pleguen? Per què insisteixen a fer-los el joc? Per què no busquen camins que els permetin combatre d’una manera efectiva, com la via municipal, per exemple, o l’ocupació dels sindicats -dic el primer que se m’acut-, per intentar minar el sistema des d’aquí i així potser un dia poder assaltar la fortalesa?
I, posats a qüestionar. Independentment de les patinades recents de polítics i dirigents socials, la independència de Catalunya té moltes possibilitats d’esdevenir un fet. I un fet que es podrà desenvolupar dintre del sistema perquè no es planteja amb tanta radicalitat. Una Catalunya independent apuntarà majoritàriament cap a una socialdemocràcia real, fet que ha de permetre arreglar moltes coses però que no representa un enfrontament dràstic amb el sistema. Podemos podria contribuir a fer que la independència de Catalunya fos possible més majoritàriament i amb una major rapidesa, i també podria contribuir a reforçar el seu caràcter social, i, a més a més, si un país podia aplicar un programa, no de màxims, però sí de regeneració democràtica i justícia social, això podria ser una gran ajuda, per la via de l’exemple, perquè després es pogués seguir un camí similar a Espanya i altres països.
Estic segur que tot això, els dirigents de Podemos, si més no, ho saben perfectament. Llavors, per què no recolzen la independència de Catalunya, que, a més a més, ha de ser coherent per força amb el seu ideari. No em puc creure que legitimin una Constitució que va ser l’únic instrument possible per fer una Transició del franquisme al postfranquisme del que encara no hem sortit.
I tanmateix, ells, a la seva. Com que no em puc creure que simplement siguin demagogs -de debò que no m’ho puc creure-, només puc dir: “PODEMOS, NO US ENTENC, I M’AGRADARIA QUE M’HO EXPLIQUÉSSIU, PLANERAMENT, TAL COM JO US HO PREGUNTO”


Llorenç Prats

dijous, 11 de desembre de 2014

DÉU NOS GUARD D'UN JA ESTÀ FET!

Sembla talment que després del 9N ho haguem començat a fer tot malament. El 9N nosaltres, el poble, la societat civil de debò, vam demostrar que havíem estat capaços de recompondre, amb la mateixa civilitat i alegria de sempre, la unitat que als polítics se’ls havia escapat de les mans després de la suspensió de la consulta per part del Tribunal Constitucional.
Vam tocar a rebato, vam aconseguir que es fes una campanya unitària i el 9N vam fer l’esforç que va caldre en cada cas i vam anar a votar com si ens hi anés la vida, perquè enteníem que ens hi anava. A mi, i penso que a molts, l’únic dubte que em va deixar el 9N va ser si érem prou per anar a unes plebiscitàries amb garantia de guanyar-les en nombre de vots, i si podia ser d’una manera àmplia, perquè internacionalment no quedés cap dubte sobre la voluntat d’independència dels catalans i poguéssim així imposar la força dels fets.
Se’ns girava feina, però en cap moment vaig pensar que la feina vindria dels nostres polítics, sinó de què calia fer per convèncer quanta més gent millor que votés independència, en el benentès que estàvem convençuts que la independència seria bona per a tothom i sobretot per a aquells que ho passen més malament i per a les generacions que tenen la vida per davant. També pensava que aquest no era un tema opinable, sinó un tema a diagnosticar i que el diagnòstic i les mesures consegüents, l’havien de fer professionals experts en la matèria, d’aquí o d’on sigui. Si tens un problema d’infraestructures, per exemple, vas a buscar els experts allà on es trobin. A Suècia o als Estats Units, doncs igualment pensava jo que, en aquest cas, es tractava simplement d’un problema d’enginyeria política.
Però vet aquí que llavors s’avança el President Mas i, jo no sé perquè ni vull fer cap mena de suposició, en lloc de posar-se d’acord amb els partits polítics del bloc sobiranista, llança en solitari una proposta, molt atractiva perquè parla d’unitat, de societat civil i fins i tot de renúncia i sacrifici, però de dubtosa eficàcia política en la mesura que no està prèviament consensuada. Estem dient que ens falta gent i ara fem una proposta sense comptar amb l’opinió dels representants de bona part de la gent que ja teníem? Que ens hem begut l’enteniment?
Cap més partit no s’hi apunta, és clar, i llavors comencen a sortir altres propostes. La més notòria la llista de llistes d’ERC, però també les CUP diuen, per boca de Quim Arrufat, que encara estan pensant, si hi ha eleccions, com es presentaran. Per acabar-ho d’adobar, l’ANC, després de la conferència de Mas, sense esperar a sentir la conferència de Junqueras, es posiciona, innecessàriament, en l’anomenada “Declaració de Cornellà” a favor de la llista unitària proposada per Mas, contribuint a la cerimònia de la confusió.
És allò que dius: a veure, tan difícil era parlar abans de tot el que s’hagués de parlar, entre els partits i amb les associacions (ANC, Òmnium...) representatives de la societat civil independentista organitzada i buscar la fórmula possible i que permeti aconseguir el major suport possible? Per què aquesta precipitació de Mas, sense parlar amb ningú, i de l’ANC a afegir-s’hi sense esperar a veure què diuen els altres? I no dic res d’altres partits ni entitats perquè no són els que prenen la iniciativa, actuen com a resposta a. No estic criticant Convergència, ni l’ANC, de la qual formo part, sinó la manera de procedir. Sóc un independentista d’esquerres, d’aquells que volen la independència per fer un país més just, com tantíssima gent, però sóc una persona tan raonable que, si al final, després de parlar entre ells tot el que calia, haguessin arribat a la conclusió que es feia una llista única només amb el punt de la independència, sense precisar res més i encapçalada per l’Artur Mas, l’hauria votat sense cap prevenció. Però per què no ho parlaven abans en lloc de deixar-nos desanimats i desorientats? Com que no puc creure que hi hagi ningú entre els partits i entitats independentistes que no vulgui la independència, no entenc res.
I ara què? Jo espero, exigeixo, perquè crec que col·lectivament tenim el dret d’exigir-ho, que es posin d’acord, un acord sòlid i immediat i que comporti una opció decididament guanyadora. Que es pugui dir clarament i amb arguments: “miri, volem la independència perquè això ens permet fer un país millor, recuperar l’estat del benestar, acabar amb l’atur i la pobresa, garantir la qualitat democràtica i mirar el futur amb esperança”. Suposo que en això hi estarem tothom d’acord. El com dur el procés després de les plebiscitàries s’ho poden anar discutint mentrestant. És ara o mai i necessitem polítics, i dirigents socials, que estiguin a l’alçada de les circumstàncies i de les expectatives de la població.
No crec que tingui cap possibilitat de tirar endavant una llista única que no contempli la pluralitat de sensibilitats polítiques que són sincerament partidàries de la independència. Una cosa és una consulta, on es vota sí o no, com en el cas del “procés participatiu” de 9N, i una altra cosa, molt diferent és votar noms per ocupar escons i tirar endavant un procés constituent. Algú s’imagina, per posar un exemple, un partidari convençut de l’ideari de les CUP votant una llista amb destacats polítics de Convergència i Unió, o viceversa? Només se m’acut que podria ser possible una llista única si estava formada exclusivament per persones de la societat civil sense adscripció ni gairebé significació ideològica, amb una sola idea: “un país independent per viure tots millor”. Però això, més enllà de les eleccions, com es gestionaria?
A hores d’ara, no veig cap més remei que anar amb llistes separades però agafats de la mà. Ja s’han apuntat moltes maneres i segur que n’hi ha d’altres, però, tot i així, continuo pensant que el gran problema és, sigui com sigui, aconseguir els vots que ens falten per tenir una majoria, si no àmplia, si més no suficient.
I continuo pensat que tot això ens ho podíem haver estalviat si, en lloc de començar per les grans declaracions, s’hagués començat per buscar les fórmules d’enteniment dels uns amb els altres.
En fi, Déu nos guard d’un ja està fet. Almenys mantinguem la unitat del poble, en la nostra pluralitat, i exigim als nostres polítics -cadascú als que tingui més a prop-, responsabilitat social i sentit de la història, que tot està per fer i tot és possible, encara.


Llorenç Prats